Archivo mensual: mayo 2009

Básquetblog Nº 46

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Básquetblog 46 (primera parte)

Básquetblog 46 (segunda parte)

Conferencia de prensa luego de la victoria de Atenas en el tercer partido

Festejó Peñarol: los apuntes de Básquetblog

Ganó Peñarol

Reinick festeja un doble clave y Román González, la gran figura, levanta los puños. Peñarol celebró en el Orfeo. (Foto: Gentileza La Voz del Interior)

Le pagaron con la misma moneda. Le hicieron tomar de su propia medicina. Atenas, el “seca-rivales”, sufrió en carne propia cómo se siente eso de no tener caminos para anotar: Peñarol lo encerró con una defensa notable en la segunda mitad del segundo duelo, lo pasó por arriba en ataque en esos 20 minutos y le tiró encima un duro 85 a 75 en el Orfeo, para igualar 1-1 la serie final de la Liga Nacional.

El verde, que sufrió su primera derrota como local en los playoffs 2008/09, perdió la segunda mitad 48-27, una cifra descomunal para la defensa griega. De hecho, en 20 minutos los milrayitas le metieron más puntos que Olímpico de La Banda en un partido entero: los santiagueños llegaron sólo a 46 en Córdoba (terminó 63-46) cuando se enfrentaron por la 11ª fecha de la primera fase.

Hay apuntes fundamentales para explicar la caída ateniense. Por ejemplo, los libres. Leo Gutiérrez traía 6 de 6 en la primera mitad, pero en los segundos 20 minutos metió apenas 1 de 7 y todo el equipo clavó sólo 6 de 14 en ese segmento. Todo lo contrario pasó con Peñarol: Román González y David Jackson, las figuras, no fallaron ni uno: hicieron 24 de 24 entre los dos (13 del extranjero y 11 del gigante). En triples Atenas también maltrató el aro en los dos segmentos finales: encestó un flojito 3 de 16 en ese lapso, contra 5 de 11 de la visita en el mismo período.

Se hizo patente, además, que si los de Magnano no aplastan a sus rivales en defensa, la ofensiva no responde. Necesitan de la primera para alimentar a la segunda. De hecho, fue la 12ª vez en que les hicieron 80 o más puntos en la temporada: de esos 12 juegos perdieron 10 (sólo superaron a Quilmes en el Cerutti y a Boca en la Bombonerita). Hicieron 80 o más en 15 partidos, pero casi nunca coincidió cuando sufrieron esa cantidad.

Los 85 puntos de los marplatenses representan, asimismo, el mayor goleo en contra de los griegos en casa en toda la 2008/09. Por detrás venían los 82 de Quilmes. Todos los demás no llegaron a 80.

En cuanto al juego quedaron unos cuantos apuntes. Hasta el triple del “Kily” Romero, en el final del tercer cuarto (Atenas cerró arriba 62-54), hubo dos versiones del dominio ateniense: la elegante de la primera parte (ganó 48-37, con un gran nivel defensivo y, especialmente, ofensivo) y la esforzada del tercer cuarto, cuando ya se vislumbraba lo que vendría. Un triple de Malara y otro de “Tato” Rodríguez pusieron a la visita a dos (62-60) y desde allí cambió todo: Gutiérrez falló tres libres seguidos, González le dio el liderazgo a “Peña” (70-69 a 3m55s) y Jackson le pegó en la mandíbula al verde con otro triple (75-69 a 2m10s), para completar un parcial decisivo de 8-0.

El 1-1 con el cual la serie se traslada de Córdoba a Mar del Plata tiene similitud con otra final ateniense, la última de Magnano como DT antes de regresar en esta temporada. El Griego se fue 1-1 luego de perder el primero y ganarle el segundo a Independiente de General Pico, pero volvió a casa 3-1 arriba, después de imponerse en dos juegos seguidos en el Gigante de la Avenida.

Fue la quinta vez que Atenas pierde como local en sus 34 partidos en Córdoba por series finales. Los 10 de diferencia en contra (75-85, a favor de Peñarol) fueron la desventaja más abultada en esos 34 juegos.

No faltan, de ninguna manera, más datos curiosos. Las otras cuatro derrotas en casa por series finales se dieron por pares: dos con Gepu de San Luis en 1992/93 (tercero y sexto de la serie), cuando el Griego perdió 4-2, y dos más con Independiente de General Pico en 1998/99 (primero y quinto de la serie), cuando el verde se impuso 4-3. La cuestión es que en esos dos casos el Griego también pescó afuera: el quinto con Gepu en el Ave Fénix y el tercero y el cuarto con Independiente en el Gigante de la Avenida.

1-0 con defensa, la especialidad de la casa

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Un colmado Orfeo vio el 69-61 del Griego en la primera final. (Foto: Gentileza La Voz del Interior).

Herido en su orgullo defensivo, Atenas salió decidido a secar a Peñarol en el segundo tiempo. ¡Y vaya si lo logró! El Griego permitió que los marplatenses sólo anotaran 20 puntos en toda la segunda mitad y, por eso, liquidó el primer punto de la serie final de la Liga ganando 69 a 61 ante más de 9 mil personas que llenaron el Orfeo.

La defensa, el caballito de batalla griego, hizo que los milrayitas anotaran la cifra más baja de 2008/09. Los de Magnano le bajaron a los de Hernández más de 21 puntos del promedio ofensivo habitual, que es de 82,3 puntos por partido. Además, fue la 14ª vez en la temporada que el equipo cordobés deja a un rival en 61 o menos puntos.

Leo Gutiérrez fue el mejor en ataque: metió 26 puntos, su goleo más alto en la temporada, y lideró al equipo cuando las papas quemaban. Entre Laws y Figueroa volvieron loco a Jackson, el jugador más valioso de la temporada, que convirtió 13 de los 30 puntos que intentó. “Juampi” le produjo dos pérdidas claves en el final e hizo que inclusive el propio Rubén Magnano entrara a pegarle un abrazo por semejante defensa.

Como ocurrió en los enfrentamientos anteriores ante Atenas, la visita volvió a concentrar su juego ofensivo en el trío Jackson-González-Johnson. Entre los tres hicieron el 77 por ciento de los puntos y tiraron el 66 por ciento de los lanzamientos de cancha del equipo.

La serie recién empieza, pero ganar el primer partido no parece una cuestión sin importancia. De las siete finales en que logró el primer punto, el Griego se llevó el título en seis. Sólo perdió la de 1985, cuando arrancó en casa pero definió afuera ante Ferro, porque la definición era al mejor de tres.

Los cinco primeros títulos atenienses llegaron después de haberse puesto 1-0 en el arranque: 3-1 a Ferro en 1987, 3-0 sobre River en 1988, 3-0 ante Sport Club en 1990, 4-1 sobre Gepu en 1991/92 y 4-0 ante Boca en 1997/98. También liquidó 4-1 a Estudiantes de Olavarría en 2001/02 después de haber ganado el primer partido de la serie.

Viví los últimos instantes del juego relatados por Humberto De Napoli a través de Radio Universidad:

Atenas finalista / Especial Nº 3

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Ahora el Orfeo es la niña mimada de las finales. Y no es para menos. Más de 18 mil entradas para los dos primeros juegos volaron de las boleterías y todo el país basquetbolero se puso a hablar del Superdomo cordobés, en el cual Atenas iniciará la búsqueda de su noveno título. De todos modos, la historia grande del Griego siempre remite al Polideportivo Carlos Alberto Cerutti, escenario de varias de las grandes gestas.

En los especiales de Básquetblog quisimos compartir con ustedes una perlita de archivo y rescatar la noche del 14 de mayo de 1992, la misma en la cual, precisamente en una serie final de Liga, el Polideportivo Municipal San Martín tomó el nombre del “Palito” Cerutti.

“Fue uno de los momentos más emotivos de la noche. Carlos Alberto Cerutti se incorporaba definitivamente a la geografía del deporte cordobés. Su nombre indentificará al Polideportivo municipal hasta ayer San Martín, por decisión de la comuna local y con el consentimiento de todos quienes sintieron su trágica muerte. Anoche, como en otras de triunfos, el nombre del “Palo” inundó el espacio anticipando una emoción que después Atenas redondearía con una victoria. En la foto, su madre recibe la placa que testimonia la feliz determinación”, decía en sus páginas La Voz del Interior del 15 de mayo de 1992, al día siguiente del segundo juego entre los verdes y Gepu de San Luis.

Después del emotivo homenaje, Atenas venció a los puntanos 101 a 94 y se puso arriba 2-0 en la serie final 1991/92. La noche también quedó grabada por otro hecho: Héctor Campana fue el goleador del partido con ¡52 puntos! “El Pichi”, actual vicegobernador cordobés, tuvo una noche de ensueño y acaparó todas las miradas de las 4 mil personas que colmaron un “Poli” que ese mismo día tomaba el nombre de Carlos Cerutti, aquel pibito que ganó dos títulos de Liga (1987 y 1988) y deslumbró en sus primeros años (fue jugador más valioso de las finales 1988), y cuya muerte dejó para siempre un inmenso vacío en el corazón ateniense. 

Atenas finalista / Especial Nº 2

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Imagen: diario La Voz del Interior del 14/12/1985.

Ocho títulos bajo el brazo, 65 partidos de series finales sobre el lomo y una pila de definiciones apasionantes en la memoria. Quizás Atenas pueda jactarse de esas cuestiones y de otras tantas más. En medio de esa montaña de momentos inolvidables hay algunos que se destacan por sobre el resto. Acaso la de la primera final sea uno de ellos. Un primer paso esencial e imborrable para una historia que fue haciéndose inmensa para el equipo más ganador del básquet argentino contemporáneo.

Aquel viernes 13 de diciembre de 1985, el Griego comenzó a escribir su largo periplo en las finales de la Liga. Fue en el primer juego de la serie al mejor de tres partidos frente a Ferro Carril Oeste, para definir el primer campeón del torneo. En un estadio Corazón de María completamente lleno, la noche terminó con la misma dosis de angustia que de felicidad: el triunfo, sufrido hasta lo imposible, quedó en casa por un apretadísimo 73 a 72, aun cuando la serie se completaría con otros dos cruces en Caballito y la corona quedaría para el equipo capitalino.

Se comenzaba a moldear el clásico por excelencia de los primeros años de la Liga. Aquel enfrentamiento era el quinto cruce entre ambos en la temporada (dos victorias para cada uno como locales) y el tercero en Córdoba, donde los dirigidos por Walter Garrone terminaron la temporada sin derrotas. En la primera mitad Atenas mostró una notable facilidad para convertir, inclusive con ciertos lujos, pese a perder por lesión a su capitán Fernando Prato (se quedó afuera del resto de la serie). La capacidad y el talento de Norton Barnhill (goleador del partido con 28) y Marcelo Milanesio (no se quedó atrás: hizo 24) y el esforzado aporte de Donald Jones y “Chuchi” Costa en los tableros fueron los puntos más altos en una primera parte con clara supremacía griega.

De la mano de las genialidades de Miguel Cortijo y las apariciones de Sebastián Uranga y Fabián Tourn, la visita acortó la brecha, ante un Atenas que iba quedándose sin gol. Ferro, que no contó con uno de sus extranjeros  (Glenn Mosley se lesionó en “semis”), metió un parcial de 9-0 en el tramo definitorio y quedó sólo un punto abajo (71-70), después de haber estado con desventaja de 10 (71-61) apenas un rato antes.

Uranga, MVP de aquellas finales, puso a su equipo en ventaja por uno (72-71) y el legendario Norton Barnhill encestó el tiro del millón (73-72), el doble que resultaría decisivo para que el primer partido de una serie final en la historia de la Liga tuviera acento cordobés.

Síntesis.

Atenas (73): Marcelo Milanesio 24, Mario Milanesio 3, Norton Barnhill 28, Fernando Prato 2 y Donald Jones 13 (formación inicial); Sergio Dómene 2, Roberto Costa 0, Gastón Blasi 0 y Medardo Ligorria 1. DT: Walter Garrone.

Ferro (72): Miguel Cortijo 14, Gabriel Darrás 8, Javier Maretto 2, Diego Maggi 7 y Ronald Charles 16 (formación inicial); Hugo Belli 2, Sebastián Uranga 15 y Fabián Tourn 8. DT: Luis Martínez.

Primer tiempo: Atenas 50-Ferro 38.

Cancha: Corazón de María.

Árbitros: Zelada y D’ Atri.

La sabiduría de León. En las apostillas de La Voz del Interior de aquella primera final hay una que brilla con luz propia: la primera de todas, la de León Najnudel, el principal impulsor para la creación de la Liga, quien podía pintar, en una sola frase, la revolución que se venía. Un adelantado.

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La sabiduría de León. En las apostillas de La Voz del Interior de aquella primera final hay una que brilla con luz propia: la primera de todas, la de León Najnudel, el principal impulsor para la creación de la Liga, quien podía pintar, en una sola frase, la revolución que se venía. Un adelantado.