Playoffs


Generalmente, durante toda la temporada se espera que llegue este momento. La adrenalina se triplica, la motivación también. Cada pelota vale más. Aparecen esos mitos o verdades: “jugadores de playoffs” o “técnicos de playoffs”.


Definitivamente es un torneo aparte de la piel hacia adentro. Tal vez desde la tribuna se ve lo mismo o algo parecido, pero el jugador es muy probable que se sienta de otra manera en esta instancia. Ganar los playoffs y salir campeón es algo bellísimo, maravilloso, te sentís realizado: se logró aquello por lo que trabajaste todo el año.

Perder, por el contrario, te da una completa sensación de vacío (salvo que hayas llegado de casualidad o superando todas las expectativas a cierta instancia). Si el equipo contrario fue mejor o peor, poco importa, tu sensación esta allí igual. Volvés a tu casa después del partido, no tenés que “irte a dormir porque tenés que entrenar” o “irte a dormir porque tenés que recuperar las piernas para el próximo partido”. En definitiva, sos un pez afuera del agua. Pasan los días, y las cosas se normalizan. Te das cuenta de que hay una infinidad de cosas para hacer que no pudiste hacer durante la temporada.

Dicen muchos jugadores y entrenadores que cada partido de playoff es distinto del otro. Yo creo en ello también. Hay ajustes tácticos, mayor motivación de los participantes, a veces hasta cambio de jugadores por lesión (en cuyo caso el que llega se tiene que acoplar a un equipo en rodaje con todos los pormenores que ello implica), en muchas ocasiones mayor cantidad de público (no sólo en cantidad sino en opinión: las exigencias del mismo son mayores).

En ese contexto, hay jugadores y técnicos que se acomodan de la mejor manera y sacan provecho de esa situación y otros que les juega en contra en determinado momento. Pero la sensación de adrenalina, concentración, etcétera siempre esta…

Si hay algo que considero que esta bien hecho en nuestras ligas de básquet A y TNA es el sistema por el cual se llega a campeonar. De un sistema de playoffs con series a cinco partidos o a siete partidos siempre gana la serie el mejor equipo. Por lo tanto, las probabilidades de falla se disminuyen.

Distinto es en un Campeonato Mundial de básquet o futbol, que si tuviste un mal partido ese día quedaste afuera y se terminó el torneo, tal vez injustamente. En el caso de estas ligas no es así.

En la Liga B, esta temporada el formato de playoffs fue distinto: octavos de final, cuartos de final y semifinales, un partido de visitante y dos de local (si tenés ventaja deportiva). O sea, al mejor de tres encuentros. Este formato puede tener complicaciones, ya que el primer partido de la serie (para muchos el mas importante) lo tiene el equipo con desventaja. Por supuesto, se entiende que por razones económicas se realiza de esta manera, pero hay más probabilidades de “sorpresas” que con formatos largos.

En definitiva, uno termina la temporada y tiene que esperar ocho meses para volver a encontrarse con los tan preciados playoffs. Una espera larga, eterna, para reencontrarnos con esa sensación por la cual elegimos día a día vivir de lo que vivimos.

Hasta la próxima.

Germán Bernhardt
Jugador de San Martín de Marcos Juárez

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s