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Seis cordobeses entre las 25 estrellas de la Fábrica de Cracks de la Liga Nacional

Milanesio-Campana, dupla de cordobeses de oro.

Los cordobeses Héctor “Pichi” Campana, Leonardo Gutiérrez, Marcelo Milanesio, Fabricio Oberto, Diego Osella y Pablo Prigioni lograron un lugar de oro en la la lista de los 25 mejores basquetbolistas argentinos surgidos desde la creación de la Liga Nacional, al conocerse el listado de 25 estrellas surgida de la promo Fábrica de cracks, una votación organizada por la AdC y TyC Sports.

Entre las curiosidades de los cordobeses, que aparan logros individuales y colectivos notables, figura que ninguno de ellos es oriundo de la misma ciudad: Campana nació en Córdoba capital; Gutiérrez, en Marcos Juárez; Milanesio, en Hernando; Oberto, en Las Varillas; Osella, en Oncativo y Prigioni, en Río Tercero.

Salvo Prigioni, los otros cinco tienen unas cuantas cosas en común: jugaron en Atenas, ganaron al menos una edición de la Liga Nacional con el Griego (algunos sumaron coronaciones con otras instituciones) y obtuvieron títulos internacionales de clubes. Y varios de ellos figuran entre los más destacados de la historia de la Liga Nacional en varios rubros: Campana es el máximo goleador histórico, Osella ostenta la marca de partidos disputados, Gutiérrez supera a todos en coronaciones de Liga Nacional y Milanesio obtuvo numerosos récords con una misma camiseta, la del verde. Oberto, que no posee tantos halagos en Liga, puede jactarse de ser de los pocos basquetbolistas en el mundo con una medalla de oro olímpica (2004) y un título de NBA (2006/07).

Atenas jugó su mejor partido pero Peñarol liquidó la serie y logró el bicampeonato

Peña campeónPeñarol festejó el bicampeónato con otro 4-1 sobre Atenas.

Acaso forzado por la situación, y ya sin tener nada por cuidar, Atenas salió a jugarse entero y estuvo cerca de arruinarle la fiesta a Peñarol, aunque falló en los momentos decisivos y terminó mordiendo el polvo ante un equipo milrayitas que lo venció 89 a 83, para cerrar 4-1 la serie final de la Liga Nacional y convertirse en el cuarto equipo en conseguir un bicampeonato consecutivo (antes lo habían logrado el Griego en tres oportunidades, Ferro y Estudiantes de Olavarría).

Los cordobeses Leonardo Gutiérrez (25 puntos, con 5/10 triples) y Facundo Campazzo (16 unidades, de las cuales anotó 10 en el último cuarto, con 8/9 libres) fueron figuras del equipo conducido por Sergio Hernández. Además, “Leo” se transformó en el jugador con más títulos en la historia de la Liga, con ocho, y “el Oveja” se cohombrito en el entrenador más con más coronas, al obtener la quinta de su cosecha, para superar a Rubén Magnano.

El comienzo del juego fue muy similar al primer partido de la serie: Peñarol hizo lo que quiso con el tridente Gutiérrez-Lamonte-Rodríguez y sacó rápidamente 10 de diferencia (17-7). Pero Atenas tuvo esta vez a un inspirado Greg Lewis, que fue el referente en ataque (convirtió 31 puntos antes de retirarse por cinco faltas) e inició la guapeada para acortar la brecha. Cuando Gutiérrez, que anotó 12 puntos en los primeros 10 minutos, se fue a descansar, Atenas lo aprovechó a pleno: consiguó un 7-0 en el inicio del segundo cuarto, apretó en defensa e igualó en 37 y 39, aunque el retorno del ala-pivot de Marcos Juárez volvió a herirlo con dos triples y lo dejó abajo 49-48 al cerrarse la primera etapa.

Atenas amarguraAtenas se fue con bronca, aunque hizo su mejor juego de la serie.

Un triple de Rodríguez y otro de Gutiérrez en el inicio del tercer cuarto distanciaron al local a ocho (58-50), pero el verde metió una seguidilla de ocho puntos para empardar el tablero en 58 y luego pasar arriba 61-59 con un triple de Bruno Lábaque.

El último período largó con diferencia mínima para los milrayitas (67-66) y allí adquirió todo su esplendor la figura de Campazzo: primero con una mandada que terminó en doble en medio de cuatro marcas y luego con un rebote ofensivo que transformó en dos puntos más. Mientras Atenas le ponía presión a “Peña” e incertidumbre al final, Mata anotó dos dobles casi determinantes, pero Gerlero respondió con un triple que acercó al equipo cordobés a dos puntos (83-81). Desde allí, Campazzo agigantó su tarea: metió seis libres en los últimos 25s7 y robó una bola decisiva para que Peñarol terminara festejando ante un Atenas que hizo su mejor partido de la serie pero se chocó con un rival poderoso, jerarquizado y con un temple especial para cerrar partidos.

Planilla Peñarol-Atenas

Fotos: Gentileza Mariana Isa

Atenas cayó ante Peñarol y deberá ganar los tres juegos restantes para ser campeón

Atenas - LamonteKyle Lamonte, goleador del juego con 22 puntos, superó a todos sus marcadores y fue figura en el Orfeo.

Bastó el arranque de la segunda mitad, para confirmar lo que era, hasta ese momento, una sensación. Porque se repitió la historia. Tal cuál como sucedió en Mar del Plata (sobre todo en el primer juego), Atenas no se encontró en toda la noche y volvió a perder ante Peñarol categóricamente, esta vez 86-59, para quedar 1-3 en la serie y a un paso de perderlo todo. Desdibujado por donde se lo mire, falto de confianza y sin respuesta anímica, el conjunto cordobés dejó una imagen bastante pobre. Casi utópica, si todavía se piensa en soñar.

Los cordobeses jamás pudieron prevalecer, nunca pudo atacar con inteligencia, le cerraron todos los espacios, abusó del tiro exterior (4/22 en triples, 18%), y abolló el aro toda la noche (36% en tiros de campo). Por su parte, los marplatenses apostaron a la defensa y el contragolpe en la primera mitad. Una vez que tomaron ventaja, circularon la bola con llamativa facilidad y lanzaron siempre cómodos (54% en triples y 58% en tiros de campo). Además, y por si fuera poco, tomó el doble de rebotes que Atenas (42 contra 21). Números que sintetizan la enorme diferencia.

Como a lo largo de toda la serie, Leo Gutiérrez provovó mucho daño desde el perímetro.

Dejando de  lado los primeros cuatro minutos, en los cuáles atacó y defendió con criterio, el conjunto de Sebastián González desapareció. Rápidamente perdió el orden ofensivo, no pudo jugar nunca más cómodo y aflojó en defensa. A esa altura, Kyle Lamonte (22 puntos y 75% efectividad), hacía lo que quería y cerró el primer parcial 19-18 para los visitantes. Y en ese momento, se produjo el quiebre. Con un parcial de 9-0, y con un Leonardo Gutiérrez encendido (20 tantos y 5 triples), Peñarol se escapó 28-18. El elenco de barrio General Bustos tardó poco más de cinco minutos en convertir en el cuarto y la diferencia era enorme. Ni siquiera funcionaba desde la línea de libres (0/5 en ese pasaje). Los visitantes sacaron la máxima y se fueron al vestuario 36-24.

La vuelta no fue muy distinta. El “verde” volvió muy ansioso y lo que menos provocó fue una reacción. La desesperación fue ganando protagonismo y todo era más difícil. Lejos de relajarse, los de Sergio Hernández se propusieron liquidarlo y, desde el perímetro, fueron aumentando cada vez más la distancia para terminar arriba por 21 (58-37). El capítulo final de poco sirvió. Tal como pasó en los tres cuartos previos, Atenas erró más de lo que convirtió y la grieta era cada vez mayor. Ya había concluido todo. Sin margen de error (está obligado a ganar los tres juegos restantes para ser campeón), los cordobeses irán a Mar del Plata a jugarse las últimas fichas de un serie que pareciera haberse inclinado en demasía.

Fotos: Gentileza Ignacio Niño.

Con mucha garra, Atenas superó a Peñarol y se puso 1-2 en la serie final de la Liga Nacional


AbrazoBruno y Felipe Lábaque se estrujan en un abrazo.

Recuperándose de la deslucida imagen dejada en los dos primeros juegos como visitante, y reencontrándose por momentos con su mística y su identidad, Atenas mostró parte de su esencia y se impuso a los marplatenses por 73-69. El miércoles, también en el Orfeo, se juega el cuarto juego de la serie.

Era una doble batalla: por un lado, los dirigidos por Sebastián González precisaban ganar este juego para impedir que el actual campeón quede a sólo un partido de revalidar su título; pero, por el otro, y quizás haya sido lo más importante, el Verde necesitaba vencerse a sí mismo y dejar de lado todo aquello que rodea a un equipo novato, en su mayoría, en una serie final. Y lo logró.

Los nervios que aparecieron en Mar del Plata se hicieron presentes en los primeros minutos del partido, y fue allí donde Peñarol pudo hacer pie para sacar una primera diferencia. Un parcial inicial de 11-4 para los dirigidos por Sergio Hernández (Kyle Lamonte fue fundamental con sus penetraciones) aumentó la densidad de las aguas por las que debía remar el barco verde. Sin embargo, rápidamente y gracias al aporte de varios remeros (hubo una importante rotación), entre los que se destacaron James Williams y Bruno Lábaque, el equipo cordobés encontró el rumbo que lo llevó a estar bien cerca al finalizar los primeros 10 minutos (11-14).

A pura potencia, y con volcadas como ésta, James Williams arrancó los primeros aplausos en el Orfeo cordobés.

La levantada de Atenas continuó y llegó a pasar al frente, tras un buen ingreso de Mariano García y Miguel Gerlero, que por fin se reencontró con el aro (25-21). Aunque otra vez, las imprecisiones sobre el final del segundo segmento, volvieron a alejar al Milrayitas (35-43), que sin la efectividad descollante ni la comodidad de la que gozó en el primer par de partidos, se las ingeniaba para encontrar el cesto.

El regreso de los vestuarios llegó con otro aire para los locales. Imponiendo su presencia, cada cruce, de los tantos que hubo, ahora los encontraba en igualdad de condiciones. Así fue que, poco a poco, comenzaron a tomar protagonismo en el escenario cordobés y quedaron a sólo un punto de la paridad al entrar en la última manga (55-56). Greg Lewis y Williams claramente no tuvieron su mejor noche, pero aportaron para generar incomodidad y segundas oportunidades, bajo uno y otro tablero.

En el último parcial, todos jugaron para Atenas: la gente, la experiencia de Lábaque y Lescano, la energía de “los pibes”  y la desesperación de Peñarol por saber que el 3-0 no estaba tan asegurado, fueron los condimentos que produjeron un cierre favorable para el Griego.

GerleroDesahogo para Gerlero, que comenzó a amigarse con el aro.

Ahora, con la serie 1-2, el equipo cordobés se relame por igualar las cosas el mañana miércoles cuando, otra vez en el Orfeo, vuelva a enfrentar a los marplatenses.

Síntesis
Atenas:
Bruno Lábaque 15, Juan M. Rivero 0, Matías Lescano 9, Greg Lewis 12 y James Williams 14 (fi); Pablo Orlietti 0, Diego Gerbaudo 7, Miguel Gerlero 10, Mariano García 6, Felipe Pais 0, Bruno Barovero 0. DT: S. González.

Peñarol: S. Rodríguez 13, Kyle Lamonte 18, Nicolás Lauría 0, Leonardo Gutiérrez 19 y Martín Leiva 2 (fi); Facundo Campazzo 3, Selem Safar 7, Marcos Mata 2, Alejandro Diez 5, Alejandro Reinick 0.  DT: Sergio Hernández.

Árbitros: Daniel Rodrigo, Diego Rougier y Roberto Smith.
Parciales: Atenas 12-Peñarol 14; 35-43; 55-56; 73-69.
Cancha: Orfeo.

Fotos: Ignacio Niño.

Juego de las Estrellas: torneo de triples

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Se definieron los equipos de Nacionales y Extranjeros para el Juego de las Estrellas

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Comunicado AdJ - equipos
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Juego de las Estrellas comunicado 21-2-11